Una manera simple y aburrida de ahorrar para una meta en pareja
Un método práctico de cuatro pasos para ahorrar para una meta en pareja: una cuenta dedicada, un monto automático y una revisión mensual en vez de diaria.
para los dos
Escritura tranquila y observadora sobre las cosas pequeñas que mantienen unidas a las parejas. Un artículo nuevo cada mañana.
Un método práctico de cuatro pasos para ahorrar para una meta en pareja: una cuenta dedicada, un monto automático y una revisión mensual en vez de diaria.
Una guía práctica para hacer nuevos amigos en pareja, por qué es más difícil que en solitario, y cómo construir una vida social compartida.
Una mirada a qué significa realmente necesitar espacio en la relación, por qué no es lo mismo que distanciarse, y qué separa el espacio sano del retraimiento silencioso.
Un repaso a cinco maneras sencillas de pasar tiempo tranquilo en pareja, basado en investigaciones sobre el silencio cómodo y lo que realmente restaura la cercanía.
Una guía sobre el ex de tu pareja que sigue presente y cómo lidiar con el ex de tu pareja en equipo, no en solitario.
Una guía para establecer metas financieras para parejas que empieza por nombrar qué quiere comprar cada uno con el dinero, antes de abrir cualquier hoja de cálculo.
Qué hacer cuando la pareja no cuida su salud, por qué presionar suele salir mal y qué funcionó mejor según la investigación.
Una mirada a por qué expresar lo que sientes a tu pareja depende menos de la intensidad que del vocabulario, y qué ayuda a encontrar las palabras.
Cinco formas concretas de tener más juego en la pareja, respaldadas por estudios sobre qué tipos de humor y ligereza mantienen unidas a las parejas.
Por qué reconectar después del trabajo en los primeros minutos marca el tono de la noche, más que cualquier cita de fin de semana.
Una guía práctica para decirle a tu pareja que algo te molesta, con el momento justo y dicho con claridad, antes de que un pequeño enojo se vuelva resentimiento.
Por qué sentirse culpable por tener necesidades en una relación suele empezar antes de la relación, y por qué nombrar una necesidad no es lo mismo que exigir.